BAI BAI 2020


El año arrancó con muchos planes, pero de un momento a otro, sin darnos tiempo, se paralizó por completo. Las prioridades cambiaron, nos encerramos, miramos al mundo con miedo, los abrazos quedaron lejos y la paranoia estuvo muy cerca.




Gringa para nosotros fue un lugar de escape, nuevamente un R E F U G I O. Las ventas online despegaron, como también las compras pensando mejor a quién y cómo elegir gastar nuestro valioso dinero. Tuvimos que aprender a organizarnos en este formato, con menos manos y una niña acompañando 24/7 los procesos.


Crecer, crecimos un montón, Juana sobre todo. Alejarme de la atención al público presencial, me dio tiempo y espacio para fortalecer la experiencia de compra online. Puse énfasis y aproveché toda mi sabiduría a la hora de comunicar. Sistematice M U C H O, trate de visualizar toda la información de la prenda, los talles, el circuito de cada compra, nuestros procesos y formas que elegimos para fundar este proyecto. Surgieron nuevos roles y armamos una flota de repartidores que me emocionan, y no veo las horas de poder juntarlos a todos en un festivo encuentro.


Paralelo transitamos los malabares para sostener y aumentar la producción, que fue un gran desafío. Las telas que habíamos diseñado con Andrea Gigante en Enero, llegaron a fines de Julio, en ese mientras tanto, probamos nuevos géneros, intentamos sumar talleres para coser, hubo éxitos y también fracasos, pero siempre buscamos el aprendizaje de cada experiencia.


“Hacemos más y lo mejor que podemos.”, fue la respuesta que más usé este año, para enfrentar las quejas que recibíamos cuando se agotaba tan rápido el stock. Llegamos casi a 4000 ventas este año, impensadas en Marzo cuando todo arrancó.


El taller/showroom, se convirtió solo en T A L L E R, era el espacio para producir, empaquetar, armar las compras y un lugar de juego. El perchero con forma de casita que compramos en Enero para lo que sería la colección Mini Gringui, pasó a ser la base del universo de fantasía de Juanita. El probador, hoy es el depósito de muchos rollos de tela, sacamos un perchero para ganar lugar y compramos un escritorio para que el Negrito pueda tener su espacio para trabajar con la compu.

Crecer no es fácil, no es cómodo. Decidir, arriesgar, son estados que me provocan mucha ansiedad, y en un contexto como el de este año, no se imaginan. Pero estoy y estamos plenamente agradecidos por T O D O lo que nos acompañaron, eligieron y bancaron. No quiero que Gringa pierda la sensibilidad que la caracteriza, y este año entendí que por más que la venta no sea presencial, la calidez y la ternura puede viajar y llegar en cada paquetito a cualquier lugar del país. Gringa se volvió mucho más federal, y eso me encanta y me motiva.


Sinceramente no sé cuando volveremos a abrir las puertas como showroom, pero por el momento puedo decir que nuestra experiencia de venta online va a seguir mejorando.


Ojalá este nuevo año nos encuentre más cerca y podamos concretar muchas ideas que quedaron corridas.


G R A C I A S de corazón por todo el amor, el respeto y la compañía.

Éste fue sin duda el año que Gringa se hizo más virtual y más fuerte.


Lxs quiero y abrazo.

Feliz noche vieja!


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Ojalá sigamos conquistando más derechos de igualdad

y crezca la conciencia social.

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